Sinceramente, nunca entenderé el por qué las marcas con vehículos comerciales suelen sacar versiones de deportivas como esta, chocando de frente con la filosofía para la cual fue diseñado el vehículo en cuestión, en este caso, fue diseñado pensando en un uso profesional. Al menos, se agradece que no manchen la historia de la nomenclatura OPC, poniéndole de nomenclatura VPC.
